consejos de salud para el uso del vino tinto en nuestras vida diaria


Vino Tinto

El vino es una bebida fermentada la cual es producida a partir de las uvas moradas o las rojas, y aunque consumir alcohol en grandes cantidades representa un riesgo para la salud, causando daños hepáticos y adicción, beberlo en pequeñas cantidades muchas veces puede ser bueno para la salud y siempre encontraremos algunos consejos para la salud.




Se pueden conseguir de diferentes tipos, como variedades de uvas, como el Cabernet Sauvignon, hecho con las mejores uvas de mundo, o el Merlot que es suave y su aroma es de cerezas, o también el Pinot Noir, este tipo de vino es de taninos suaves, tierra húmeda u hojas de té.

Composición del vino

El vino tinto es una mezcla de un gran número de sustancias químicas, donde se pueden encontrar más de 1000 constituyentes químicos distintos, entre los que se pueden mencionar algunos como el alcohol etílico o etanol el cual representa más del 10% de su composición, y este surge por la fermentación de los azucares de la uva, la fructuosa y la glucosa.

El agua procedente de la uva, esta viene a representar el compuesto más importante en el vino tinto; además de la glicerina o glicerol, y consiste en la transformación de la glucosa en el alcohol, el cual se obtiene de la fermentación gliceropirùvica, contribuyendo con la sedosidad, cuerpo y consistencia del vino, agregándole un cierto dulzor al mismo.




Otro de los componentes son las sustancias volátiles y aromáticas; las mayorías proceden de las levaduras, aportando ese aroma secundario y terciario del vino. Tenemos también los ácidos los cuales se pueden diferenciar en dos grupos, el primero es la acidez fija, proveniente de la uva y del ácido tartárico, cítrico y málico, y el proveniente de la fermentación ácido succínico y láctico.

El ácido volátil, se componen solo de ácidos formados por la fermentación, que son los ácidos acético, butírico, sulfúrico y propiònico, siempre teniendo presente que es importante mantener control de la acidez volátil por debajo de los parámetros establecidos, ya que el vino podría ser avinagrados o picandose.

¿Cómo tomar vino tinto para la salud?


Tomar un poco de vino tinto todos los días le puede ofrecer algunos beneficios en los vasos sanguíneos y hasta el corazón. Investigaciones de años han demostrado que cuando las personas tomaban vino tinto, sus vasos sanguíneos se dilataban más, y debido a esto el corazón trabajaba mucho mejor.

Es por eso que su consumo debe ser moderado, aunque beberlo nos traiga beneficios a la salud, como el de mejorar la circulación sanguínea, mejorar las varices, ayudar con la digestión, reducir considerablemente de padecer diabetes y en los hombres evitar el cáncer de próstata.

Todo dependerá de algunos factores importantes, como la edad, estado de salud, sexo, contextura y estatura de la persona. Se recomienda que las mujeres beban solo una copa, mientras que los hombres dos, ya que entre sus beneficios, el vino tinto representa para la estética y salud un papel fundamental.

Como el retardar el envejecimiento de la piel, ya que estas propiedades han sido conocidas por miles de años, así como la disminución del riego de depresión, varias investigaciones han demostrado que las mujeres y hombres que tomaban varios vasos de vino a la semana serian menos propensos de sufrir depresión.


Que hace el vino tinto en la sangre. ¿Para qué sirve?

Tomar una pequeña copa de vino tinto al día, además de brindarnos grandes beneficios para nuestra salud, también nos aporta vitamina E, la encargada de depurar la sangre, ya que ayuda a proteger nuestros vasos sanguíneos y así evitar la formación de coágulos, mejorando la salud cardiovascular.

Una buena recomendación en relación a este tema, se debe a que las mujeres tienden a absorber más rápido el alcohol, ya que su contenido de agua en el cuerpo es menor y a sus distintos niveles de enzimas en su estómago, es por lo que las mujeres deben procurar de ingerir menos alcohol que los hombres.

Aunque el tomar vino tinto puede mejorar nuestra salud, como el reducir el riesgo de derrames cerebrales y ataques cardiacos, también es importante tener en cuenta que su consumo en exceso puede debilitar el musculo cardíaco, presentar alteraciones en los latidos cardíacos e hipertensión arterial.

Es por ello que se debe hacer con prudencia y evitar beber en grandes cantidades, debido a que si llega a provocar la adicción, llegaría a afectar en el ámbito loboral, social y familiar, causándole no solo consecuencias en estos aspectos sino también en la salud.

¿Qué propiedades curativas tiene el vino tinto?

El vino tinto posee propiedades que logran impedir que las plaquetas de la sangre se peguen, disminuyendo el riego de coágulos sanguíneos que causan ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares, esto se le debe al resveratrol, un antioxidante que se encuentra en la piel de las uvas de color rojo.




Entre sus propiedades curativas podemos mencionar que el resveratrol y los flavonoides que contiene el vino, puede lograr disminuir el padecimiento del cáncer como el de mama, cáncer de pulmón y próstata; así como disminuir los niveles de colesterol los cuales generan un gran problema en las arterias.

además de ser un buen antioxidante que previene la aterosclerosis. Otras de las propiedades del vino tinto, es que ayuda a mejor la circulación de la sangre en el cerebro, previniendo enfermedades demenciales como el Alzheimer o la enfermedad de Huntinton, ayudando también con el proceso digestivo.

¿Cómo se debe tomar el vino tinto?

Lo primero que debe hacerse para tomar un vino, es observar el tipo de botella, si es de corcho o de tapa con rosca y luego poder abrirla, las de corcho suelen ser más complicadas y para eso necesitamos un sacacorchos, pero antes debemos retirar el papel aluminio que cubre el corcho o la tapa de rosca.

Seguido a esto, el vino tinto debe servirse a temperatura ambiente para que su disfrute sea mayor, una temperatura entre 13 a 18º C, un poco más frio que a temperatura ambiente, se recomienda meterlo en un cubo con hielo por 10 minutos, a diferencia del vino blanco que debe servirse frio, y debe refrigerarse.

Importante recordar que para tomar vino tinto debe utilizarse una copa grande y ancha para que la mayor cantidad de vino tenga contacto con el aire, y así el vino pueda respirar y logre concentrar su sabor, en cambio la copa de vino blanco son más pequeñas para que no pierdan su efervescencia y su aroma.

Al tomar vino se debe sostener la copa por el tallo y no por su cáliz, debido a que esto hace que el vino se caliente demasiado rápido. Al momento de servir el vino tinto en la copa debe acercarse la botella y hacerlo con cautela hasta llenarla a la mitad, y cuando se termina girando la botella hacia arriba para no derramar.

Contraindicaciones del vino

El alcohol es una droga psicoactiva y aunque su consumo se ha vuelto algo legal, el vino se considera bebida alcohólica, entra en ese grupo. Su consumo en exceso puede generar la adicción y causarle un grave daño a nuestro organismo, por eso es recomendable controlar su consumo a fin de evitar daños futuros.

El consumo sin control puede llegar a producir hasta euforia, debido a que libera endorfinas y dopaminas en nuestro cerebro, llevando a la inconsciencia si abusamos de él, además a los músculos y el corazón, les afecta su normal funcionamiento en la circulación sanguínea.

En el sistema digestivo afecta considerablemente el hígado, si su consumo es excesivo, ya que puede llegar a provocar la hepatitis o cirrosis a largo plazo. Es por ello que, debe existir un autocontrol que nos permita disfrutar de una buena copa de vino tinto si así lo preferimos sin caer en el abuso.

Es fundamental tener presente que todo en exceso a largo plazo nos trae consecuencias a nuestro organismo, afectando nuestra salud física y mental, así que el consumo de alcohol puede generar adicción con el tiempo, y cambiar muchas veces nuestro estilo de vida si no se toman las debidas previsiones.



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