MÉTODOS DEFINITIVOS para superar ataques de pánico


Los ataques de pánico, las crisis de ansiedad o también  conocidos como ataques de ansiedad o crisis de pánico, son lapsos o períodos en los que una persona padece un intenso miedo o temor, y suele ocurrir de manera súbita e inesperada. También puede variar su duración ya que algunos ataques de pánico solo duran un par  de minutos  y otros pueden extenderse  incluso hasta horas.


Mayormente aparecen de manera inesperada. Estos ataques por lo general se desenlazan debido a una situación de la que la persona no es o no se siente capaz de liberarse o desentenderse, lo que a su vez conlleva a una sensación de desesperación. Desde el punto de vista externo, los ataques de pánico  o ansiedad no suelen prolongarse, como mucho duran algún par de horas,  pero algunos son tan intensos que la persona que los padece los percibe como muy prolongados.

 Comúnmente los ataques de pánico o ansiedad se caracterizan porque  el individuo siente que está  vulnerable, en un peligro de muerte y siente una necesidad desesperada de escapar de cierto lugar o de una situación determinada a la que le teme. El sentir que no puede escapar físicamente de la situación de miedo extremo en que se encuentra envuelto incrementa de manera aguda todos los síntomas de pánico que sienta la persona afectada.



A menudo las personas que sufren  de ataques de pánico  sienten   un repentino temor sin una razón evidente que no puede ser explicada tanto por ellas mismas como las demás personas.

 Entre los episodios de ataque de pánico  las víctimas  pueden sufrir de síntomas físicos realmente intensos y desagradables, uno de ellos y los más comunes pueden ser: Taquicardia, gran dificultad para respirar, comienzan a  hiperventilar, sienten temblores o mareos.

Una de las peores características de los ataques de pánico es que estos pueden ocurrir en cualquier momento y lugar sin aviso previo. Por lo cual la persona está más vulnerable, en estas circunstancias la persona repentinamente padece un elevado nivel de ansiedad en su organismo, provocado por la sensación de angustia continua que lo representa.

        En síntesis se puede decir que los ataques de pánicos, es  una especie de trastorno psíquico que se basa en un elevado estado de ansiedad en la que la persona que lo padece tiene ataques constante de miedos o inseguridad de que algo malo va a suceder.



        Las causas de los ataques de pánico, aún no han sido establecidas pero, muchos expertos psiquiatras concluyen que la genética puede tener un rol importante en este padecimiento,  debido a que algunos pacientes con este trastorno tienen antecedentes de pánico en su círculo familiar, así como también existen personas que no presentan ningún antecedente familiar en relación a esta enfermedad.

        Se ha estudiado que los ataques de pánico y ansiedad son más comunes en las mujeres que en los hombres. Por lo general, los síntomas suelen reflejarse a partir de los 20 años de edad, y suelen afianzarse a medida que pasa el tiempo, también se han estudiado casos de niños que han sufrido o padecido de ataques de pánico a temprana edad.



Qué hacer en caso de ataque de ansiedad

        Antes de actuar ante un posible ataque de ansiedad es importante estar seguro que se está padeciendo de uno, aunque usualmente se presentan sin previo aviso, las personas suelen manifestar ciertos síntomas que permiten diagnosticar o identificar los ataques de pánico o ansiedad, entre ellos tenemos los siguientes:

·         Palpitaciones acentuadas y elevada  frecuencia cardíaca
·         Sudoración en las palmas de las manos, el rostro y el cuello
·         Temblores en las extremidades
·         Sensación de ahogo, falta de aliento o sensación de asfixia
·         Sensación de atragantarse por lo que se dificulta comer
·         Presión  en la zona del tórax
·         Sensación de náuseas , ganas de vomitar y molestias abdominales
·         Muchas personas sienten mareo e incluso pueden desmayarse
·         Sensación de irrealidad
·         Terror o miedo a enloquecer o perder la razón y el control de la mente
·         Miedo a morir
·         Sensación de escalofríos
·         Sensación de hormigueo
·         Sensación de adormecimiento de las extremidades
·         Desesperación por escapar de algún lugar o situación de manera impulsiva
·         Sensación de miedo a estar solo

Ante este tipo de situaciones lo mejor es intentar aplicar ciertos métodos que ayuden a disminuir estos síntomas:



·         Intentar distraer la mente, enfocarse en  algo distinto a lo que está sucediendo. Se puede  intentar contar los números, recordar la letra de alguna canción, algún poema o el relato de alguna película.

·         Recordar que los síntomas que estás sintiendo son sólo una reacción al estrés y es algo pasajero. 

·         Intentar controlar la respiración todo el rato para así evitar la  hiperventilación ya que eso conlleva a un desequilibrio entre la cantidad de oxígeno. Inhalar y exhalar de manera profunda y calmada.

·         Tratar de tener conciencia de que sólo es una crisis de ansiedad y no es algo permanente.

·         Por muy desesperante que parezca al momento, recordar que sólo es una crisis pasajera y que el miedo a la muerte es algo que sólo está en la mente. No se trata de una asfixia y mucho menos de un infarto.

·         Enfocarse en cosas positivas como recordar buenos momentos, situaciones agradables que liberen endorfinas en la mente.

·         Tratar de conseguir un sitio en donde puedas  este momento de manera serena pero sin huir del lugar desesperadamente. Si estás en un parque o en área publica, ir a un banquillo o una silla donde puedas sentarse y tomar aire, si se está conduciendo lo ideal es estacionar el vehículo y volver a conducir solo cuando se haya mitigado la crisis.

·         Esperar que pase la sensación de miedo.

·         Aceptar la crisis por la que se atraviesa.

·         Aceptar el miedo.

·         Tratar de controlar los pensamientos negativos.

·         Pensar en las cosas que realizaras luego de que finalicen los ataques de pánico.


Cómo controlar la ansiedad y el estrés


·         Afrontar el miedo es un paso importante y que lleva tiempo lograr, pero es la única manera de vencer el miedo. Por ejemplo, aquellas personas que sufren de miedo escénico, afrontarlo y hablar en público hasta que el miedo desaparezca y tengas control de la situación.

·         Ejercitarse: practicar alguna actividad física se consigue drenar el estrés y la ansiedad, además de producir endorfinas y sensación de bienestar.

·         Hacerse amigo de la ansiedad: En ocasiones la ansiedad puede ser un aliado para actuar en ciertas situaciones, funciona con un efecto parecido a la euforia y hay que sacarle provecho a esta situación.




·         Meditar: Calmar y entrenar la mente y el cuerpo de manera beneficiosa, puedes hacerlo antes de dormir, tratar de liberar la mente de pensamientos o situaciones de angustia, tratar de colocar la mente en blanco, puedes ayudarte con alguna música, o aromatizante. De este modo controlar, la ansiedad, el estrés e incluso el dolor.



·         Autoconversar: Dialogar con nosotros mismos, tratar de entender las situaciones que atravesamos, y generar autoconfianza.
·         Realizar actividades como el yoga
·         Relajarse en casa con una ducha caliente


Remedios caseros para calmar la ansiedad





La infusión de Ruda. Los beneficios que puede traerte esta planta son muy diversos, y uno de los más conocidos es su uso para calmar la ansiedad y nervios.  Se logra preparando una infusión de ruda, se puede hacer hirviendo algunas hojas de ruda luego dejando reposar el agua, posteriormente se cuela para que no queden residuos de las hojas se puede tomar una tasa de este té todas las noches antes de dormir.

        Té de hierba buena: Además de agradable olor y sabor, las propiedades relajantes de la hierba buena son conocidas desde tiempos ancestrales, la infusión de hierba buena es una buena opción para calmar la ansiedad y los nervios.

Eltoronjil: En forma de té o infusión es ideal para controlar la ansiedad, logra un estado de relación y además ínsita al sueño, sin duda una taza de té de toronjil antes de acostarse ayudara a calmar la ansiedad y ayudara a conseguir un sueño más relajante.

La manzanilla: Comúnmente se utiliza para calmar los nervios y la ansiedad, es de fácil preparación, se le puede agregar un toque de miel o limón para que sea más efectiva. Puede tomarse fría o caliente.

¿Por qué se dan los ataques de pánico?


Generalmente los ataques de pánico surgen de manera inesperada, pero los factores que influyen estos ataques de pánico y ansiedad son muy variados, con frecuencia suelen provocarse por algunas situaciones que de manera consciente o inconsciente marcaron la mente de la persona que lo padece, situaciones en la época de la infancia o la niñez, golpes emocionales fuertes o situaciones de depresión que hayan afectado de manera negativa a la persona, por lo general pueden presentarse o reflejarse en el futuro como ataques de pánico o ansiedad.

Muchas veces se producen cuando las personas se someten a un estado de estrés, o se enfrentan a alguna situación desagradable, surge ese temor descontrolado que termina provocando una crisis de ansiedad. Es importante recordar que ocurre de manera inconsciente y por ninguna razón la persona que los padece tiene control sobre ellos.

Entradas populares